Zico lidera la lista de genios que nunca levantaron el trofeo
El diario estadounidense The Athletic publicó su ranking de los mejores futbolistas de la historia que jamás conquistaron una Copa del Mundo. El brasileño Zico encabeza la selección, seguido por Cruyff, Eusebio, Kocsis y Ballack.
La paradoja del talento sin corona
Hay jugadores que lo ganaron todo menos lo único que cuenta para la eternidad. The Athletic acaba de publicar una lista que duele: los cinco mejores futbolistas de todos los tiempos que nunca levantaron la Copa del Mundo. Y el nombre que abre la clasificación, con foto incluida, es el de Zico.
La premisa es clara: se trata exclusivamente de jugadores que jamás vencieron el mayor premio del fútbol. Quedan fuera las grandes actuaciones de quienes sí conquistaron el título en otra edición, como Ronaldo en 1998, Zinedine Zidane en 2002 o Lionel Messi en 2014. Esta es la lista de los que se quedaron para siempre con la miel en los labios.
Los cinco elegidos por The Athletic
Zico (Brasil, 1982)
The Athletic lo define como un mediapunta completo capaz de regates desconcertantes, pases en profundidad incisivos y goles al ritmo de un gran delantero centro. La publicación considera que la selección brasileña de 1982 es, junto a la Holanda de 1974, una de las más aclamadas que nunca conquistaron el torneo. Y Zico era su gran protagonista.
Johan Cruyff (Holanda, 1974)
Para The Athletic, la Holanda de 1974 elevó el nivel del fútbol y encantó al público con su fluidez de juego, línea defensiva alta y postura ofensiva constante. Cruyff destacaba en un equipo que priorizaba lo colectivo sobre el individualismo, pero disfrutaba de libertad para jugar como quisiera.
Sándor Kocsis (Hungría, 1954)
Aunque Ferenc Puskás era el mejor jugador de aquella selección, Kocsis tuvo un desempeño superior en el Mundial de 1954. Marcó tres goles en la goleada 9-0 sobre Corea del Sur, la mayor victoria en la historia de los Mundiales. Luego anotó cuatro en el increíble 8-3 sobre Alemania Occidental, dos en el 4-2 ante Brasil y un gol más en el 4-2 frente a Uruguay en semifinales.
Eusebio (Portugal, 1966)
El crack portugués aparece en la lista por su participación en la Copa del Mundo de 1966, época en que Portugal aún no era considerada una gran selección. Nacido en Mozambique, se mudó a Lisboa a los 18 años. Ídolo del Benfica, fue elegido el mejor jugador portugués del siglo XX. En el Mundial de 1966 anotó nueve goles, destacando en las victorias sobre Brasil (3-1) en primera fase y Corea del Norte (5-3) en cuartos de final.
Michael Ballack (Alemania, 2002)
Según The Athletic, Ballack era un futbolista con el perfil clásico alemán: físicamente imponente, consistente y dominante, sin ser necesariamente vistoso. No era el típico mediocampista que dicta el ritmo del juego, pero era absolutamente brillante al aparecer por sorpresa en el área para marcar la diferencia. En el Mundial de 2002 fue el protagonista del equipo subcampeón, anotando tres goles en la campaña. Suspendido, no participó de la final contra Brasil.
Brasil 1982: la belleza que cayó en España
La selección brasileña de 1982 sigue siendo, cuatro décadas después, sinónimo de fútbol arte. Zico comandaba un equipo que tenía a Sócrates, Falcão, Cerezo y Júnior en el mediocampo. Jugaban para el espectáculo, pero también para ganar.
El problema es que en el Mundial de España enfrentaron a una Italia letal en el momento exacto en que no podían fallar. Paolo Rossi apareció con un hat-trick en el 3-2 de los cuartos de final, y el sueño brasileño se esfumó. Zico tuvo actuaciones memorables, como su golazo de falta contra Escocia, pero no alcanzó para levantar el trofeo que hubiera cerrado su leyenda.
Cruyff y el Fútbol Total que perdió en Múnich
La final del Mundial de 1974 entre Holanda y Alemania Occidental es una de las más recordadas de la historia. No por la calidad del partido, sino por la paradoja: el equipo más revolucionario perdió ante uno más pragmático.
Holanda jugaba el llamado Fútbol Total, un sistema en el que todos atacaban y todos defendían, con Cruyff como eje creativo. Empezaron ganando con un penal al minuto de juego, pero Alemania terminó imponiéndose 2-1. Cruyff nunca más jugó un Mundial. Se retiró de la selección antes de Argentina 1978, y su nombre quedó para siempre ligado a la grandeza sin título.
Números que duelen
- Goles de Eusebio en 19669
- Goles de Kocsis en 195411
- Victorias de Hungría antes de la final9-0, 8-3, 4-2, 4-2
- Año de la final perdida por Cruyff1974
- Resultado de Italia-Brasil en 19823-2
La maldición de los subcampeones
Kocsis y la Hungría de 1954 llegaron invictos a la final tras golear a todos sus rivales. En la fase de grupos habían aplastado 9-0 a Corea del Sur y 8-3 a Alemania Occidental. En semifinales eliminaron a Uruguay, bicampeón mundial. Pero en la final, frente al mismo rival al que habían goleado semanas antes, cayeron 3-2.
Ballack vivió su propia tragedia en 2002. Llegó a la final con Alemania tras anotar tres goles clave en la campaña, pero una tarjeta amarilla en semifinales lo dejó fuera del partido decisivo contra Brasil. Alemania perdió 2-0, y Ballack vio desde el banco cómo se le escapaba el trofeo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué no están Messi o Ronaldo en esta lista?Porque ambos jugaron finales del mundo y Messi la ganó en 2022. The Athletic se enfocó exclusivamente en jugadores que jamás conquistaron el título, sin importar cuántas veces lo intentaron.
¿Quién fue el máximo goleador de los cinco en un solo Mundial?Sándor Kocsis anotó 11 goles en el Mundial de 1954, una cifra que lo ubica entre los máximos artilleros de una sola edición en la historia del torneo.
¿Zico jugó otras Copas del Mundo además de 1982?Sí, Zico participó en los Mundiales de 1978, 1982 y 1986, pero la edición de España 1982 fue su mejor actuación individual y la del equipo brasileño más recordado sin título.
¿Por qué la Holanda de 1974 es tan recordada si perdió?Porque revolucionó el fútbol con el concepto de Fútbol Total, un sistema táctico en el que cualquier jugador podía ocupar cualquier posición. Esa Holanda cambió la forma de entender el juego, aunque se quedara sin el trofeo.